Esta disputa viene desde hace años y tiene que ver con llevar una vida saludable. Pero habría que remitirse a su origen para ver que finalmente la mantequilla es mucho más sana que la margarina (en porciones normales). Te contamos porqué.

La Margarina es hecha artificialmente y su invención no es tan antigua como pareciera ser (probablemente la asociamos de siempre en nuestras casas). La historia parte con Napoleón, alrededor de 1860, cuando intenta hacer un sustituto barato de la mantequilla para las clases bajas. Aunque realmente la producción de margarina cobró real importancia durante la Segunda Guerra Mundial, sobre todo en Alemania, como sustituto de la mantequilla y fuente de lípidos. También existe la historia (no confirmada) que se utilizaba para alimentar pavos (que luego de un tiempo morían por consumir en exceso este tipo de producto).

Pero nos remitimos a su elaboración química, pues la margarina está manipulada hasta el punto que se diferencia sólo en una molécula del plástico. Y si haces el experimento, puedes dejar días un pan de margarina y nada crecerá en ella (ni hongos ni nada por el estilo). La ventaja es que no tiene grasas saturadas (su origen es vegetal). Pero al ser manipulada químicamente (para darle color, olor, textura y sabor) son bastante sintéticas y el cuerpo no tiene receptores naturales para asimilarla y eso puede acumularse de forma muy peligrosa, incluso peor que el colesterol.

La mantequilla, por su parte, al ser natural, tiene la particularidad de que el cuerpo tiene receptores naturales para asimilarlas. Te dejamos el siguiente video para que te aclares.