Albert Adria termina su charla en ÑAM 2012 y una horda de gente se le acerca. Fotos, autógrafos y hasta consejos gastronómicos básicos. Me hace una seña para que espere unos minutos mientras de forma cortes intenta atenderlos a todos. Hasta que nos podemos sentar por unos instantes. En ese momento decido cambiar el eje de la entrevista y no preguntarle nada sobre cocina, ni sobre su trayectoria, que fácilmente se puede consultar en Wikipedia, a lo que responde “Uff sería un alivio, vamos, pregunta”.

La charla es breve pero muy interesante. Su tono de voz tiene siempre esa seguridad de los que hablan con propiedad de algo. Da la sensación que sabe las preguntas antes de responderlas.

En esta conversación nos cuenta desde su hijo pequeño al club de sus amores, el Barcelona FC.

Hiciste una alusión al fútbol en tu presentación ¿Qué equipo te gusta?

Me gusta el Barcelona y aunque haya perdido contra el Chelsea son cosas de la vida, como en la cocina, a veces ganas a veces pierdes. Sólo ha sido una derrota momentánea. La idea es mantener una filosofía de trabajo, una idea, una directriz, unos principios que el Barza los tiene y con los que me siento identificado.

¿Un hincha de Lio Messi?

En realidad del equipo en general. Messi es único en su especie, ha sido una suerte para nosotros tenerlo en el equipo.

¿Qué tipos de libros te gusta leer, además de los de cocina?

Pocas veces tengo tiempo de poder leer. Además tengo un niño y el tiempo libre se los dedico a él, así que en general leo cuentos de niños, algo sobre cocina y en alguna vacación más larga se las dedico a la ficción.

También sé que te gusta el rock ¿Qué bandas te gustan y escuchas regularmente?

Lamentablemente no puedo escuchar toda la música que me gustaría por lo el mismo tema de los libros. Soy un enamorado de la música desde joven, me gusta mucho el grunge y el rock de los 70, desde Led Zepellin a Soundgarden, pero también me puede gustar la salsa. También me gusta la música electrónica y la vida nocturna.

¿Has salido acá en Chile?

Ayer estuve en Liguria, lo encontré maravilloso, precioso. Conocí al dueño y realmente es un tipo genial. También estuve en Boragó y los postres me han parecido realmente excelentes.