Cuesta imaginar la cocina sin fuego. Cuesta imaginar los sabores de un rico asado, o un pescado a las brasas. O hagamos el ejercicio de imaginar la cara de los primeros hombres que asaron un animal. Seguramente fue un festín de días. Esto  puede haber sucedido hace un millón de años según Paleontólogos de la Universidad de Witwatersrand (WITS), en Johannesburgo, quienes encontraron hallazgos en una cueva al norte de Sudáfrica, de hojas, piedras y huesos con indicios fehacientes que fueron cocinados con fuego. 

Esta es la prueba más antigua que se conoce y que se ha encontrado hasta el momento “Estos indicios muestran que los homínidos conocían la tecnología del fuego hace cerca de un millón de años”, señalan los arqueólogos. Además la forma en que fueron encontrados los restos denota que el fuego se hizo de forma intencional y específicamente para cocinar alimentos.

Los científicos descartaron que esto fuera fortuito por las pruebas realizadas y agregaron “Se trata de la muestra más antigua del descubrimiento del fuego”,. Todo un hallazgo que aún nos deja perplejos.